El álbum debut de All Saints, lanzado en 1997, combina pop y R&B con toques de música dance. El grupo británico, compuesto por cuatro voces femeninas, se hizo famoso por su estilo distintivo y su sonido fresco, que se reflejan en temas icónicos como "Never Ever" y "Lady Marmalade". El disco incluye otros éxitos como "I Know Where It's At" y "Under The Bridge". Este CD es un excelente ejemplo de la música de finales de los 90, ideal para quienes disfrutan de los ritmos melódicos y letras pegajosas.