El álbum "The Healing Game" de Van Morrison, lanzado en 1997, es una obra que combina elementos de rock, soul y jazz, destacando la versatilidad del artista. Este disco incluye temas introspectivos y emotivos que exploran el crecimiento personal y la sanación. La producción estuvo a cargo del propio Van Morrison y su sello discográfico Exile Productions. Entre las canciones más destacadas se encuentran "Rough God Goes Riding", "Fire in the Belly" y "Sometimes We Cry". Este trabajo reafirma la capacidad de Morrison para contar historias a través de su música, creando una experiencia intensa y profunda.